Este proyecto que combina obra gráfica y práctica narrativa, busca la revisión profunda de unos temas mitológicos excesivamente manidos en nuestros días.
La Mitología Asturiana ha sido objeto de múltiples interpretaciones en el transcurso de la Historia desde el ámbito del folklore, como conjunto de creencias, y desde la plástica como representación figurativa de lo popular. En cierto sentido nuestra Mitología ha sido desplazada por una rápida evolución social y de costumbres imparable que propicia un alejamiento y desconocimiento de la creencias populares de nuestro pasado.
Es evidente que los tiempos cambian y la información y el sustrato cultural se van acomodando a nuevos ámbitos; es ahí donde tiene lugar el proyecto que Ediciones Pata Negra aborda como rescate de una mentalidad colectiva, de una concepción del mundo desde la óptica de un artista muy especial, Carlos Alvarez Cabrero, cuya estética le hace inconfundible.
Los escritores que narran las estampas alumbradas por Cabrero nos trasladan una visión nueva e inquietante respecto de unos personajes mitológicos popularmente conocidos, pero ahora inmersos en un nuevo escenario: el contexto ideado por el artista.
El proyecto se ha materializado en un libro/carpeta de artista limitado a setenta y cinco (75) ejemplares numerados que incluye 12 estampas originales y 12 textos inéditos, realizados para el proyecto. Todos los ejemplares de la edición van firmados en el colofón de la obra. Los textos siempre parten de la idea primigenia de Cabrero respecto de los personajes mitológicos. Precio: 750 € + 7% I.V.A.
Inés Toledo.
Ana Vega.
David S.G.
Javier F. Granda.
José Luis Piquero.
Néstor Villazón.
Elisa Torreira.
Alejandra Sirvent.
Fátima Fernández Méndez.
Herme G. Donis.
El proyecto está patrocinado por Caja Rural de Asturias, a quien la editorial agradece sinceramente su colaboración e inmejorable disposición para la consecución de una obra única e innovadora en el panorama del Arte Gráfico de nuestra región que, con toda seguridad, marcará un hito en la concepción tradicional de la Mitología; entendida ésta como expresión culta y popular a la vez.
Una vez un hombre completamente enamorado de su mujer decide practicar un juego cruel con ella. En el momento de mayor exaltación del amor entre ambos él le dice que conoce a un hombre a cuyos pies ella caería rendida incluso en su estado actual de enamoramiento incondicional hacia él. Ella se lo toma a guasa y pregunta por curiosidad quién sería ese segundo hombre. Es un amigo íntimo-enemigo-hermano al que el primer hombre admira, teme, ama y odia. (...)
© Pablo Alvarez.
Cecilia estaba cansada. Cuando llegó a casa arrojó el bolso al suelo y la chaqueta, y se quitó el uniforme con toda la brusquedad y rabia que provocan ocho horas en una oficina. Se tumbó en la alfombra y se quedó quieta, mirando al techo. No podía pensar, ni moverse, sólo respirar hondo. Escuchó el ring con el que el teléfono parece amenazar siempre todo momento de calma. (...)
© Carlos Alvarez Cabrero
"Aquelarre".
A primera hora de la mañana el galeno de urgencias, pendiente de los resultados de la analítica toxicológica de Olivier, nos recompuso con retintín la historia que éste mascaba al despertar en la cama del hospital. El paciente hablaba sin concierto de su tesis acerca de los procesos de la Inquisición relacionados con la brujería que dirigía la catedrática Marina de Otaola. Hablaba de Otaola fascinado; era su gurú en la investigación, y objeto de sus obstinados deseos. . (...)
© Javier F. Granda.
"Elogio del Rafalero". (El Hombre Marín).
-¡Eh, tú!
El cachas de las gafas de espejo salió corriendo hacia los rafales. Todos volvimos la cabeza. Una pareja que estaba cerca de la orilla se levantó y preguntó qué ocurría. Se oyeron voces y luego el cachas reapareció caminando despacio, con los huevos colgando como mollejas.
-Un puto rafalero –dijo en voz alta al pasar-. Si lo cojo no le van a quedar más ganas... (...)
© José Luis Piquero.
© Carlos Alvarez Cabrero
"Democracia" (El Patarico).
Eran las ocho y la mesa electoral aún estaba vacía. Aquél había sido un mal año para el país: casos de corrupción urbanística, delitos de cohecho, inseguridad ciudadana, violaciones… Las elecciones se presentaban como una de las más reñidas de la historia. (...)
© Néstor Villazón.
© Carlos Alvarez Cabrero
El Trasgu.
Hoy igual no era el día.
........................Me levanté
sin haber abierto bien los faros.
Y comencé a pensar:
Aquel no era mi sitio,
aquella no era mi casa
ni aquel mi camino.
El día comenzaba jodido, y todo
parecía tocado por la niebla.
La niebla alcanzó la aldea de Mones en el mismo instante en que Sara gritó y los perros ladraron más fuerte.
―¿Qué pasa? —Marta interrogaba a su hermana desde fuera de la ventana de la cocina―.
Delante está el tablón para sentarse a observar la tarde y charlar sobre la vida y la muerte. (...)
© Elisa Torreira.
© Carlos Alvarez Cabrero
"Muerte a la luz de las velas". (Cuélebre y Xana).
Cerró los ojos. Quiso retener la fresca impresión de la funda rayada de la cama, el aroma a lobo tierno de él, las risas inevitables, el gesto simiesco a la luz de las velas y el gritito: el primer orgasmo que compartía con un hombre. Al fin, podía celebrar aquel momento sagrado. (...)
© Alejandra Sirvent.
El Busgosu.
Estoy apoyado en la barra de un bar tomando mi cerveza número treinta para, como quien dice, aliviar la pena de una mujer que me dejó. Y no es que no tenga éxito con las mujeres; incluso me han llevado varias veces a juicio y he estado en prisión por raptar a veinteañeras. Bien es cierto que ellas no sentían ningún desprecio hacia mí: estaban encantadas por mis habilidades sexuales y excitadas por mi olor montuno. (...)
© Pelayo Fueyo.
© Carlos Alvarez Cabrero
"Malos tiempos". (La Güestia).
Lejanos quedaron los tiempos de bosques impenetrables en donde la osadía de invadir los caminos por donde ellos vagaban se castigaba con la muerte. Ya nada es igual. Los bosques y sus entornos se han poblado de casas rurales y los senderos se han convertido en rutas verdes por donde los turistas transitan, hacinados e incansables, impunemente. (...)
© Herme G. Donis.
El Diañu Burlón.
Vea lo que le pudiera pasar si al pernoctar en una ciudad yo habito en ella. Por suerte para mí, hacia las dos o tres de la madrugada, aflora en los humanos el antagonismo entre lo ideal y lo real; viva expresión de los dolores sociales. Y tras beber irónica felicidad a grandes tragos de botellas de vidrio, almacenan unas extrañas cargas eléctricas con las que sus ojos se encienden y se apagan. (...)
© Fátima Fernández Méndez.
Todos los derechos reservados.
'Mitología Asturiana' en Foro Abierto. Diario El Comercio, viernes 13 de febrero de 2009.
Mitos puestos al día. Diario El Comercio, martes 10 de febrero de 2009.
El Trasgu no es lo que era. Diario La Voz de Asturias, martes 10 de febrero de 2009.

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